Mi viaje en el mundo del yoga y las terapias naturales comenzó hace más de una década, buscando un equilibrio entre mi carrera como Procuradora de los Tribunales y mi deseo de paz interior. Desde 2011, he dedicado mi vida a una formación constante, combinando la precisión del Vinyasa Krama con la sensibilidad del Yoga Terapéutico. Mi experiencia, forjada a través de años de clases con adultos y niños, me ha permitido perfeccionar una enseñanza que se adapta a cada persona, guiándola hacia un estado de calma y equilibrio. Cada retiro, cada viaje a la India y cada curso que he tomado han enriquecido mi práctica, permitiéndome compartir una visión del yoga que no solo fortalece el cuerpo, sino que también nutre el alma.
En el noroeste de Extremadura destino ideal combinando naturaleza virgen con retiros de bienestar y yoga.